O lo hemos perdido.

Obviamente no hablo de un cuadro, fruto sólo de la mente privilegiada de Oscar Wilde, sino de la primera edición de su genial libro.

Según cuentan en el diario El País no me parece aconsejable que dejéis a los responsables de la Biblioteca Británica al cuidado de algo que apreciéis, ya que, hablando en cifras redondas, son 9.000 los libros que, o bien, han perdido, o les han robado.

(En su descargo diremos que tienen 14 millones de libros localizados)

El mencionado libro de Wilde, una edición de lujo del libro de Hitler, Mi lucha o La Carta de Astrología de Maimónides (de 1555) no aparecen, fruto principalmente del desorden, de un caos que probablemente sería capaz de solventar un batallón de abuelas abnegadas siempre que sus integrantes estén en buena forma, la forma necesaria para recorrer los 650 kilómetros de estanterías de la vestusta institución inglesa (¡perdón, británica!)

¡¡¡¿¿¿Se puede saber quién ha dejado este libro aquí???!!!