Dos hombres se encontraron en un claro del bosque. Tras examinarse largamente habló primero el más joven.

Lllevo varios días buscando la salida de este bosque de forma infructuosa. Cada vez que me pongo en marcha mis pasos me llevan irremisiblemente a un claro similar a éste con un extraño monolito.

El más viejo tosió y se atusó la barba antes de hablar.

Busco ese monolito, es muy importante para mi gente. Pero siempre que intento llegar hasta él mi camino desemboca fuera de este bosque.

Mantuvieron sus miradas de nuevo, sin saber que decir a continuación.