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Le pedí a Luis Murillo, un escritor con una dilatada experiencia, primero como guionista y actualmente como novelista, que ya que ha transitado por experiencias editoriales muy diferentes (editorial convencional, autoedición, editorial digital), que escribiera un texto para compartir con los lectores de este blog sobre cómo le había ido con cada fórmula empleada.

Lo ha hecho, y además de forma generosa y prolija. Se trata, pues, de una experiencia, puede haberlas muy diferentes, pero creo que de mucho interés para todos aquellos que juntamos letras con más o menos éxito.

A día de hoy una de sus novelas Curriculum mortis, se puede comprar en papel en Amazon y la otra, La púrpura negra, en formato digital en LcLibros.com

Os dejo con Luis:

En apenas tres años, de 2008 a 2011, he vivido la publicación de mi primera novela en papel, LA PÚRPURA NEGRA, a través de una editorial convencional; la autoedición en papel de mi segunda novela, CURRÍCULUM MORTIS; y la aparición en ebook de LPN a través de una editorial digital.

Tres experiencias que quiero compartir con los lectores y, sobre todo, con los escritores noveles o aspirantes a escritores porque, como me decía mi abuelo con frecuencia, “de la experiencia nace la ciencia”. Aunque también me repetía, “nadie escarmienta en cabeza ajena”.

Y como todos los abuelos, sabía mucho más por viejo que por sabio.

 

1.- EDICIÓN TRADICIONAL

El sueño de todo aspirante a escritor es ver su libro en el escaparate de una librería. La verdad es que este sueño lo vi cumplido con bastante facilidad, aunque no con rapidez, con LA PÚRPURA NEGRA:

La historia de un cardenal argentino que, contra todo pronóstico, es elegido Papa. Una sorpresa para toda la Iglesia, pero sobre todo para él que tenía pensado abandonar su condición eclesiástica al finalizar dicho cónclave, ya que se había enamorado perdidamente de una galerista de arte italiana. Una original, trágica y fascinante historia de amor y misterio entre los muros del Vaticano.

Facilidad porque a los tres días de mandar el informe a varias editoriales, Viamagna me pidió que le remitiera el original en Word y trece días mas tarde tenía el borrador del contrato en mi email, que les remití firmado cuarenta y ocho horas después. Y no fue rápido porque tuvo que pasar un año hasta que se editó, y tres meses más hasta que empezaron a llegar los primeros ejemplares a las librerías.

Con LPN cometí varios errores, todos ellos de principiante. No tuve paciencia para esperar a ver si otras editoriales se interesaban por mi novela, como en efecto ocurrió. Y, sobre todo, pensé que con una buena historia el libro se vendería por sí solo. Craso error que aminoré en gran parte dedicándome de lleno a publicitarlo por internet, gracias a lo cual comenzó a venderse poco a poco ya que no tardó en comenzar el tam-tam del boca-boca.

Pero me topé con dos imponderables. El primero, la distribución. Si no publicas en una editorial potente estás perdido. Las medianas y pequeñas están a merced de las distribuidoras, y éstas llevan ejemplares a las librerías cuando a ellas les viene bien por logística. En el caso de LPN, a pesar de que se agotó en muchas librerías, ni siquiera El Corte Inglés consiguió que le sirvieran más ejemplares. Y lo peor de todo, la editorial Viamagna quebró al año y medio. Sus dueños y editores, dos hermanos de origen argentino, desaparecieron de la noche a la mañana y hasta hoy, que yo sepa, se encuentran en paradero desconocido. Lógicamente no abonaron las ventas en firme, ni pagaron a maquetadores, traductores, correctores dactilográficos, etc.

Primera lección aprendida: si publicas en una editorial de papel mediana, tienes un noventa por ciento de papeletas para que tu libro no sea un éxito.

 

2.- AUTOEDICIÓN EN PAPEL

La quiebra de Viamagna coincide con la terminación de CURRÍCULUM MORTIS, segunda entrega de la saga Dan Foster, un thriller que escribí partiendo del siguiente planteamiento:

¿Por qué, a pesar de centenares de investigaciones y de miles de reportajes y libros escritos sobre el tema, no sabemos cómo murió la actriz Marilyn Monroe ni quién planeó el asesinato del presidente John Kennedy?

Como había hecho con LPN, preparé un informe que envié a las editoriales y agencias literarias más importantes. Aproximadamente, la mitad de ellas no se dignaron contestar. Del resto, unas me pedían que les presentara el original en el antediluviano papel. Otras argumentaron que el apartado de thrillers lo tenían cubierto con derechos extranjeros. Y la mayoría objetaban que, debido a la crisis general del país, reducían el plan de ediciones para los tres próximos años.

De las cuatro editoriales que me solicitaron leer la novela, una me apuntó que estaban interesados pero no podría publicarla antes de tres años; otra que CM estaba muy bien, pero que en realidad estaban buscando un “tiempo entre costuras”; la tercera editorial me “recriminó” escribir una novela sobre Marilyn Monroe y JFK, ya que “eso sólo lo pueden hacer bien los americanos”; y la última, “que no era creíble que esa trama ocurriera en España”, obviamente esta editorial la pidió pero no la leyó o, lo que es peor, confundió USA con la piel de toro ibérica. En fin…

A primeros de 2011 no veía ninguna perspectiva de que alguien quisiera publicar CM y decido hacerlo por mi cuenta. Comienzo a pedir presupuestos y me topo con un pequeño editor que la lee, le gusta mucho y acordamos llevar a cabo una coedición que, tras varias vicisitudes, se pone a la venta a mediados de mayo del citado año.

Y de nuevo me topo con la misma pared: la distribución. La novela entra en la cadena de “Casa del Libro” y en algunas librerías de provincias, pero no en los “cortes ingleses”, ni en Carrefour, ni en la Fnac, ni en los vips. Es decir, no logra presencia a nivel nacional en los puntos de venta importantes, y esto, unido a la crisis del sector en particular, y de la economía en general, trunca su carrera comercial. Se venden unos cuantos cientos de ejemplares, buena parte de ellos gracias a las presentaciones que yo hago en Hinojosa del Duque, Córdoba, Sevilla, Málaga y Madrid.

Segunda lección aprendida: si decides publicar un libro por tu cuenta, o en coedición con un editor pequeño, no tendrás, salvo excepciones, distribución a nivel nacional. Sólo local o regional; es decir, una difusión reducida y, lo que es peor, fuera de los escaparates y de la mesa de novedades.

 

3.- EDICIÓN DIGITAL

Mientras ocurre todo lo anterior, se produce la explosión del libro digital en España. Una revolución auténticamente copernicana que no ha hecho nada más que empezar y que, a medio plazo, reducirá a círculos minoritarios la edición tradicional. Los nostálgicos del papel dicen que esto no ocurrirá nunca, pero pronto se darán cuenta que están en el Pleistoceno.

Me intereso por la edición en ebook cuando la editorial “Literaturas Con Libros” me propone editar LA PÚRPURA NEGRA en formato digital, cosa que ocurre en mayo de 2012. Han pasado sólo unos meses y he podido constatar que nos encontramos ante la repetición darwiniana de “El origen de las especies”: la lucha por la supervivencia en la jungla de la edición digital.

En efecto, diariamente se publican en España centenares de libros. Las librerías digitales tienen en su catálogos decenas de miles de títulos. La oferta al lector se multiplica en proporción geométrica. En pocos años tendremos la posibilidad de descargarnos de internet más de un millón de obras escritas en castellano…

Y la pregunta es: si ya era difícil triunfar con la publicación en papel… ¿Se puede tener éxito en medio de la megamarabunta de ebook que pululan por la red? ¿En medio de una auténtica selva de precios, de pirateos, de formatos, de soportes de descarga, de las continuas apps que aparecen para la lectura…?

Cualquier respuesta a la pregunta anterior resultará superflua. Es lo que hay en estos momentos y el que no esté dispuesto a adentrarse en dicha jungla, mejor que cuelgue la pluma y se dedique a criar espárragos. Por tanto…

Tercera lección aprendida: un autor novel o aspirante a escritor, salvo que vaya a Lourdes, lógicamente de rodillas, para implorar un milagro, y que éste ocurra, sólo tiene posibilidad de publicar si lo hace en ebook. No es caro y no se tiene que esperar cinco meses a que una editorial te diga, si es que se lo dice, que su libro “es muy bueno, pero no encaja en nuestros planes de edición”.

Y cuarta lección aprendida: tanto si publicas en papel como si lo haces en digital, si tú no te mueves en promocionar tu libro, si no le dedicas horas y horas, días y días, semanas y semanas a moverlo…, no lo comprará nadie, salvo tus padres, hermanos, amigos íntimos, y tus subordinados pelotas si eres jefe.

 

FINAL CON ESPERANZA

En los párrafos anteriores he expuesto, posiblemente con extrema crudeza, las dificultades de publicar y, sobre todo, de tener éxito con un libro. Pero me queda por comentar la parte emocional que acompaña a todo escritor, sobre todo si se trata de un autor de ficción: la necesidad de contar una historia. Este impulso es absolutamente vocacional, y por lo tanto irrefrenable, y no se detendrá ante ninguna de las dificultades que he expuesto.

Un autor vocacional escribirá su historia sacando tiempo de donde no lo hay. Y la publicará cueste lo que cueste. Y hará lo posible e imposible para darla a conocer, involucrando a familiares y amigos. Y la publicitará todos los días y a todas horas, a costa de ser pesado, por facebook, twitter y todas las redes sociales. Y…

Quinta y última lección: un escritor vocacional, como son la mayoría, no se sentirá frustrado si no convierte su libro en un best-seller. Se sentirá sumamente gratificado, y dará por bien empleada los centenares o miles de horas que haya pasado ante el ordenador si un día recibe un email con un texto como el siguiente:

“Señor Murillo, no me queda mucho tiempo de vida pero me he olvidado totalmente de ello durante las deliciosas horas que he pasado leyendo su novela. Ojalá me encuentre en ese paraíso que usted describe lleno de millones de luces con los dos protagonistas de La Púrpura Negra. Gracias desde el Puerto de la Cruz”.