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Este artículo fue publicado originalmente, en el blog Generación Young, bajo el mismo título, el día 17 de octubre de 2012.

Al pensar en el binomio tecnología-nuevas formas de lectura, supongo que la mente inmediatamente nos trae imágenes de dispositivos tecnológicos, ya sea ordenadores, teléfonos móviles, u otros más adecuados para la actividad de la lectura como los tablets o los e-readers. De ese tema ya he hablado anteriormente, al intentar aclarar las diferencias entre unos y otros, y hoy me gustaría más centrarme en los hábitos lectores propiciados por los nuevos formatos, porque me ha llamado mucho la atención que en algunos casos vamos a volver a consumir literatura como se hacía antes.

Un aspecto que tenemos que ir olvidando poco a poco es el de la paginación de los e-books, ya que en realidad pasaremos la página muchas o pocas veces en función del tamaño de letra que hayamos seleccionado. Si bien es cierto que en papel ya existen libros de gran o corta extensión, con un libro digital esto puede ser llevado al extremo, y podríamos estar hablando de e-books de muy pocas páginas, o de experiencias como las de Lorenzo Silva, que puso a la venta (él o su editor) 6 novelas en un solo volumen.

Vuelve la lectura de folletines, por capítulos

storybundleOtro tema que podría quedar atrás es el concepto de compra de un libro, de un ejemplar, tal y como lo entendemos ahora, ya que podría llegar a imponerse las tarifas planas que permitan la lectura de cuantos libros deseemos, previo pago de una cuota mensual. Es complicado ya que supone superar la idea de propiedad de un objeto, en este caso el libro y sustituirla por la compra de un servicio o un momento de ocio; ya se verá el recorrido de este tipo de ideas. Os recomiendo la lectura de este artículo en La Vanguardia, firmado por Xabi Ayén, en el que cita los casos de 24symbols y Booquo, ambos españoles, el primero independiente, y el segundo de la mano de Círculo de Lectores.

Desde fuera nos llega otra idea, diferente, que no sé si podrá llegar a cuajar. La leo en el blog Club del eBook, donde nos hablan de StoryBundle. Lo que hacen en esta web anglosajona es vendernos un paquete de e-books, en el cual todos los títulos guardan cierta afinidad, por ejemplo, en cuanto al género. Podemos pagar por ellos lo que queramos, pero si abonamos más de 7 dólares, nos ofrecen 2 e-books más. Es algo que también se puede hacer en papel, aunque el formato digital nos ofrece mucha flexibilidad para poner en marcha esta u otras ideas.

Un último ejemplo, y a este es al que me refería en el titular al mencionar los viejos hábitos de lectura, ya que el e-book nos va a permitir recuperar algo que hace muchos años era muy habitual: los folletines o la lectura en capítulos. En Amazon.com la web estadounidense, tenéis el ejemplo de los Kindle Serials, según su definición, “grandes lecturas, de episodio en epidodio”. No creo que tarde en llegar la iniciativa a Amazon.es. En el siglo XIX, gracias a revistas literarias y periódicos, esta era una forma de lectura muy habitual, ahora se puede recuperar, aunque, como todo, depende de la respuesta del público, del lector.

Fernando Garcíaen su blog “Sin Tinta“, nos habla de ello. Él los ha bautizado como “follebooks“, reconozcámoslo, nombre no demasiado afortunado. También nos habla de la experiencia fallida de Stephen King, cuando intentó vender una novela, `The plant’, por entregas en Internet. No funcionó, pero tal vez el mercado no estaba aún maduro para ello. Como he dicho antes, veremos, pero es tiempo de experimentar, de no estarse quietos.

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