concursos literarios artgerust

22.10.2015 in Microrrelatos by lavigaenmiojo 1

El sustanciero

Habían pasado tres semanas desde la detención del sustanciero, y la conmoción era enorme en el barrio. Tres semanas desde que se descubrió que el malandrín asesinaba cada fin de semana a una moza casadera de la comarca, y que ese era el secreto de aquellos huesos tan delicados con finísimos jirones de carne.

Tres semanas en las que, con el nuevo sustanciero, la calidad y el sabor de nuestros caldos y cocidos había disminuido de forma notable. Y no, eso en el barrio no lo íbamos a tolerar.

Related Articles
  • La fuente de los deseos

    Cuando el último autobús repleto de turistas abandonaba la plaza, los niños del pueblo nos quitábamos los zapatos, nos arremangábamos el pantaló ...

  • El tendedero y los siete magníficos

    Por vago. Se cayó por vago, por intentar coger el trapo de cocina que había en el otro extremo del tendedero sin molestarse en acercarlo y girarlo. ...

  • El trilero

    —Siga, siga la bolita… ¿Dónde está, aquí, aquí, o aquí? El turista no cabía en sí de de gozo. Henry, o William, o tal vez Albert, era ...

This article has One comment

copyright 2008-2010 La viga en mi ojo | some text here if you want

Using AcosminGAZZETE designed by Acosmin Premium