El opositor 212 se enamoró perdidamente en primera instancia de la opositora 127 en una oposición a Auxiliar Administrativo para el Ayuntamiento de Sabadell. Cuando salieron las listas con las calificaciones 212 supo que debía retirarse de la contienda para permitir que 127 obtuviera una de las tres plazas en juego.

Ahora, cuando el ex-opositor 212, ciudadano de a pie de Sabadell va a hacer alguna gestión a su ayuntamiento intenta que le atienda la ex-opositora 127, propietaria de una flamante plaza de Auxiliar Administrativo. Es tratado sin piedad, ¡cómo si fuera un número!, rechazado por triplicado y sin derecho a reclamaciones.

El ex-opositor 212 sufre en silencio, como en los anuncios de los antihemorroidales, pero piensa intentarlo en la siguiente convocatoria. Es tenaz, los opositores aman así.

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