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19.12.2013 in Consejos para escribir, Literatura, Recursos para escritores by lavigaenmiojo 6

Decálogo, corregido y aumentado, para novelistas neófitos, por Luis Murillo


Este decálogo me lo ha cedido para su publicación Luis Murillo, un escritor bregado en el mundo del guión que ahora se faja con éxito como novelista. Ya publiqué otro texto suyo, Tres experiencias editoriales muy diferentes, ya que Luis ha publicado tanto con editorial convencional, como con una editorial digital, y también se ha autopublicado. Os dejo con un decálogo que sin duda será del interés de los novelistas que se dejen caer por aquí, no sin antes recomendaros que visitéis la web de Luis y que trasteéis en lo que ha publicado este escritor: dos fantásticos thrillers y una aplicación realmente original.

1.- No sueñes nunca con hacerte millonario escribiendo novelas.
Hay exactamente cinco mil trescientas cuarenta y tres maneras de hacerte rico, todas mucho más fáciles que publicando un libro.
Por ejemplo, apostando al 37 en la ruleta.
O abriendo una casa de lenocinio en una comunidad de eunucos.

2.-No pienses jamás en pasar a la Historia de la Literatura.
A dicha Historia sólo pasan aquéllos autores que les caen bien a los profesores que escriben los libros de texto para la asignatura de Literatura en el instituto.
Cuando yo estudiaba, los mejores novelistas eran los que se amamantaban con las ubres del franquismo. Últimamente, los “nambergüans” son los subvencionados mediante gigantescas promociones en los medios de la ideología conocida como “progresista”.

3.- Antes de nada, tienes que tener una gran historia.
Pero una gran historia no es la que a ti te parece que es una gran historia. Una gran historia es la que le gusta a, pongamos, medio centenar de lectores que, eso sí, no sean ni familiares ni amigos ni amantes tuyos. No te hagas trampas a ti mismo.
Si no puedes realizar dicho test, inténtalo con algún forofo der Beti, Barsa o Real Mouriño. Si logras que alguno de ellos deje de ver un partido de los colores de su alma por leer tu libro, ten la completa seguridad de que posees una extraordinaria historia.
Bien, supongamos que tienes esa maravillosa historia. Una maravillosa historia a la que, para entendernos, le vamos a poner por título… ¿Qué te parece… LA BONDAD RECOMPENSADA? El título no es la releche, pero nos sirve para continuar navegando por el proceloso mar de la edición en España.

4.- Tener una extraordinaria historia no garantiza que te publiquen la novela.
Y menos si la presentas a un concurso literario. A los grandes premios literarios, y también a gran parte de los medianos y pequeños, el hecho de presentar un original significa, lisa y llanamente, que eres un panoli.
Yo fui panoli durante bastante tiempo hasta que descubrí, mediante el clásico truco de adherir un poquito dos hojas con pegamento Imedio, que te devolvían el original sin leerlo… Cuando lo devolvían, porque ahora ni eso.
Por ejemplo, este año al premio Planeta se han presentado 430 panolis y dos “listetes”, los ganadores.

5.- ¿Presentar a una agencia literaria o directamente a la editorial?
No te aconsejo que presentes LA BONDAD RECOMPENSADA a ninguna agencia literaria. Todas tienen ya cubierta su “cuadra” de escritores.
(Las cuadras, al menos en mi pueblo cuando yo era “chico”, eran los lugares donde se les ponía el pienso de paja y cebada a los caballos, mulas y burros, en la actualidad cariñosamente llamados “asnos”. Esta acotación es meramente arqueológica)
Mejor envía el manuscrito a una editorial, siempre que no te exija que se lo remitas en papel. Si es así, te vas a gastar una pasta gansa en imprimirlo, encuadernarlo y enviarlo por correo o por seur. Y jamás lo recuperarás porque ya te advierten clarísimamente que “no se devolverán en ningún caso los originales recibidos”. Supongo que alguien de la editorial se está pagando un apartamento de Torrevieja vendiendo al peso los cientos de miles de dinascuatro que se reciben al año.
Te aconsejo, pues, que sólo lo presentes a editoriales que acepten el envío por email.

6.- ¿Qué pasa cuando llega mi manuscrito, en papel o en word, a la editorial?
En principio lo “congelarán” durante, al menos, tres meses, ya que hay que guardar una larga cola. Pasados estos tres meses, o cuatro, o cinco, llegará a manos de un lector “profesional”. (Entrecomillo lo de profesional porque no sé en qué universidad, academia, tugurio o casa de “prostis” se estudia la profesión de “lector”)
El citado lector, al que antes le pagaban muy mal, y ahora le pagan peor, y además le exigen muchos informes, abre por fin tu novela a la que le has dedicado… ¿Un año…? ¿Dos…? ¿Tres…? ¿Y qué ocurre? Pues que si no le enganchas en las primeras veinte o treinta páginas estarás “kaputt”, como la famosísima novela de Curzio Malaparte. (Te traduzco lo de “kaputt” en román paladino por si no tienes el “babylon” a mano: “jodido”, con perdón).
En esta hipótesis, perdón, en esta realidad, a lo mejor Dios se apiada de ti y recibes un email diciendo que “hemos leído con toda atención y cariño LA BONDAD RECOMPENSADA, pero en estos momentos no entra en nuestros planes editoriales. Le animamos a que lo intente en otras editoriales”. O bien “es una excelente narración, pero tenemos cerrado nuestro cupo de publicaciones hasta dentro de tres años, por lo que le aconsejamos la presente en otras editoriales”. O peor todavía, “es un magnífico thriller, pero este género lo tenemos cubierto con los best-seller americanos”.

7.- ¡Aleluya, tu novela le ha gustado al lector “profesional”!
Si tienes la suerte, la inmensa suerte, la increíble suerte, de que a un lector le gusta tu novela, entonces ésta llega a la mesa del editor/a, que es una especie de jefe de equipo. Este-a entonces la lee y le puede gustar o no. Lo más seguro es que no le guste, pero, de vez en cuando, se produce una encrucijada de constelaciones y le gusta. En esta improbable hipótesis, pero no metafísicamente imposible, se la pasa al director/a editorial. Y éste-a ya veremos si le parece bien o no. Normalmente no, pero a veces, una entre veinte mil seiscientas setenta y siete, le gusta.
Entonces decide editarla, siempre y cuando haya dinero para ello, claro. Y ahora, como todos sabemos, no hay un leuro. Ninguna empresa tiene liquidez salvo, por supuesto, los sindicatos; prueba de su saneada tesorería es que están organizando manifestaciones y huelgas todas las semanas, y aún les queda pasta para permitirse un crucerito por los fiordos noruegos o para comprarse un relorcillo de diez mil leuros.

8.- ¡Milagro, te publican la novela!
La prueba de que Dios existe es que se producen milagros como el descrito anteriormente. Y también es un milagro que tú no fallezcas de un infarto cuando te llega la noticia por el “gemeil” o el “yajú” Y otro milagro, que no fulmine un ictus al pariente-a cuando se lo cuentas.
Pues bien, si se produce este milagroso milagro de que te la publican, aprenderás en tus propias meninges que publicar no es igual a vender. Si quieres que se venda, para eso la has escrito, te tendrás que mover tú, tu familia y tus amigos… ¿Qué mover…? ¡Remover Roma con Santiago, Sebastopol con Tombuctú, Anchorage con el último poblado de adobe de Tasmania. ¿Por qué…?
Porque las grandes editoriales no se gastan un leuro en promocionar a un autor novel, salvo que éste sea ya famoso o se haga conocido por otros medios. Esto explica que casi todos los famosos sean, estén siendo, o serán novelistas.
El “chouman” Boris Izaguirre, el implacable jurado Risto Mejide, los presentadores televisivos Máxim Huerta, Fernando Delgado, Ana Rosa Quintana, Mara Torres y Ángeles Caso, las periodistas –tertulianas-televisivas Isabel San Sebastián, Nativel Preciado, Julia Navarro, Pilar Eyre, el economista Ramón Tamames, etc. etc., etc.
¡Esto sí que es, salvo alguna honrosa excepción, un milagro y no el de los panes y los peces!
Por cierto, te regalo un consejo. Si tienes una novela sin publicar y convences a Belén Esteban de que la firme, automáticamente serás millonario. Más vale “negro” con pasta que blanco con hambre.

9.- ¡Supermilagro, LA BONDAD RECOMPENSADA tiene éxito!
Si ocurre el supermilagro de que tienes éxito, entonces, ¡entonces, amigos mío!, toda la editorial, limpiadoras incluidas, se pondrá a tus pies. Y todos los intervinientes en el proceso editorial proclamarán solemnemente en las entrevistas que “nada más leer LA BONDAD RECOMPENSADA tuve el pleno convencimiento de que sería un gran éxito, olía al perfume de la buena literatura”.

10.- Al final, esperanza.
Ahora, amigo escritor-a, me pongo serio.
Si leído lo anterior sigues pensando que tienes una gran historia y sabes redactar correctamente, ponte a escribirla.
Si no has redactado mucho a lo largo de tu vida, te vendría bien un curso de escritura de los muchos que hay.
Una vez terminada, publícala en ebook. Olvídate de las editoriales convencionales, salvo que conozcas a alguien en ellas y quieras probar suerte enviándosela. Con la edición digital no perderás el tiempo en esperas, casi seguro inútiles, y ganarás probablemente mucho más dinero que en papel si sabes mover las redes sociales.
Mover las redes sociales no significa que cada cinco minutos proclames en Facebook o en twitter que LA BONDAD RECOMPENSADA “aúna la catarsis existencial de Joyce y Faulkner con la profundidad personajística de Dostoievski, las trepidantes tramas de Forsyte y Follet con los misterios de Da Vinci y King, y todo ello adobado con el humor del Quijote y la riqueza lingüística y metafórica de Martín Santos”.
Tampoco hay que pasarse…
Por último, si alcanzas el éxito en la inextricable e inmensa selva de los ebooks, no tengas la menor duda de que te buscarán las grandes editoriales en papel. Y tal vez un día no lejano alguien te susurre al oído, mirando hacia uno y otro lado por si os ve un periodista independiente, que presentes LA BONDAD RECOMPENSADA al premio Planeta. Si esto ocurre, insisto en que los milagros ocurren, casualmente, a finales de septiembre, te tocarán dos invitaciones para asistir a la cena del premio la noche del quince de octubre, festividad de Santa Teresa de Jesús, onomástica de la difunta esposa del difunto José Manuel Lara, fundador del imperio Planeta.
Si ese día llega, acuérdate amigo escritor de comprar, con los seiscientos mil leuros del premio, mi novela LA PÚRPURA NEGRA por la que un júligan der Beti dejó de ver un Betis-Barsa. Vale sólo tres y pico y te la puedes descargar de cualquiera de las grandes plataformas digitales que puedes encontrar en http://literaturascomlibros.es/2012/05/23/la-purpura-negra.

Dios te lo pague.
Amén.

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This article has 6 comments
  • Alina Maria Angel 20.12.2013 2:48 pm

    A propósito de decálogos, me encontré una completísima recopilación de ellos en una página literaria. Vale la pena:
    http://www.emiliorestrepo.blogspot.com/p/decalogos-ajenos.html

    • lavigaenmiojo 28.12.2013 8:29 pm

      Gracias por el aporte, me paso. Perdona que haya tardado tanto en aprobar el comentario pero es que entre tanto spam casi me pasa desapercibido.

  • Amanda 28.01.2014 11:44 am

    Tremendo jajaja me he reído mucho, aparte de tener una gran razón.

    • lavigaenmiojo 28.01.2014 11:57 am

      Es un gran artículo el de Luis. Divertido, pero sin dejar de ser práctico.

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