Vengo observando que mientras mi blog languidece de aburrimiento por mi teórica falta de tiempo para escribir posts en él, en ocasiones me despacho en blogs interesantes con larguísimos comentarios. Tengo, por tanto, cosas que decir, y se me ha ocurrido que algunos de esos textos se pueden convertir en posts, siempre, por supuesto, enlanzando primero al blog que motivó mi aportación.

Hace unos minutos, ¡nos ponemos ya a ello!, acabo leer en el blog de Antonio Ortiz, un interesantes post titulado El ¿imposible? negocio del libro Creative Commons, centrado en las dificultades que la difusión del libro electrónico va a añadir a la ya de por si difícil práctica de la escritura como profesión. Os recomiendo leer primero el post, después, si queréis, lo que yo he opinado al respecto, y después dejarte vuestras sensaciones aquí, allí, o en vuestro propio “chiringuito”.

Mi opinión es la misma que la de JJ Merelo. La economía de escala va a funcionar. ¿Sólo para algunos? Pues exactamente lo que ocurre ahora con los libros en papel: como medio de vida sólo funciona para unos pocos, para los que venden cientos de miles de ejemplares. Lo que es una verguenza es que con el modelo actual personas, conozco a bastantes, que venden 20.000 copias de un libro no puedan aspirar, ni de lejos, a vivir de ello.

No olvidemos también que aunque un libro sea libre no implica que sea gratis, y muchos van a pagar por la versión digital. Sí te doy la razón en una cosa, la desventaja frente a los músicos es que ellos dan conciertos, frente al cine que está la experiencia de ver una peli en pantalla grande, lo que supone un extra…

¿Que podemos hacer los autores de libros? Bueno, en parte resignarnos a que muchos no viviremos de ésto: EXACTAMENTE COMO AHORA.

A parte de eso, y ofreciendo el libro bajo licencias libres (Creative Commons o similares):
– Crear webs relacionadas con los libros e insertar publicidad.
– Donaciones; cobrar por la versión digital o siempre o de forma optativa, independientemente de que luego el libro adquirido es del lector y hace con él lo que quiere (dentro de los límites de la licencia)
– Aprovechar las economías de escala para llegar a muchos lectores en e caso de que hayamos apostado por la gratuidad.
– Aunque el formato digital se extienda muchísimo seguir apostando parcialmente por el papel, como objeto de colección, de regalo o libros firmados. El libro en papel como objeto de contacto con el lector, en charlas o conferencias.

Piensa también que el hecho de que el pirateo sea frecuente (o el hecho de que se comparta un libro de forma legal una vez abonado el precio de la primera copia, no voy a entrar ahora en eso) no es culpa del CC, ya que los autores con Copyrigth van a estar expuestos igualmente a la nueva situación que se está generando. Tenemos que hablar, y mucho de ésto, creamos en la licencia en la que creamos.

Por otro lado, un último apunte: yo también creo que el libro electrónico se va a imponer, aunque el papel siempre va a conservar una cuota de mercado importante.