¿Qué hacer cuándo nos han abandonado las musas?

¿Qué hacer cuándo nos han abandonado las musas?


Sitios-que-ayudan-a-los-escritores-a-escribirEscribir es una de las profesiones más apasionantes que puede haber.  Pero aquellos que dedicamos o queremos dedicar nuestra vida a ello sabemos que a veces no es una tarea fácil sobre todo, cuando la inspiración nos abandona o nos quedamos incrustados o perdidos dentro de nuestro laberinto interior.

Pero no desesperemos, que las musas nos dejen son gajes del oficio y hay que estar preparado para que, cuando esto ocurra, aprender a gestionar nuestro tiempo hasta que la dama de la inspiración le dé por volver a aparecer.

Así que sacad lápiz y papel y anotad  interesantes consejos a los que recurrir cuando la inspiración se haya ido a dar una vuelta.

1. Distraer la cabeza con otra actividad

Si la creatividad ha colgado el cartel de “ahora vuelvo” y pasas las horas en blanco recurriendo a viejas ideas, te recomendamos que no continúes con lo que estás haciendo y distraigas la cabeza con otros menesteres. Jugar al póker puede ser uno de ellos y más, si lo hacéis con esta baraja literaria diseñada con las caricaturas de los escritores más emblemáticos.

baraja_escritoresEl póker es un juego de estrategia que entretendrá al cerebro con otras ocupaciones y que ayudará a desarrollar tu actividad en grupo alejándote de la soledad propia del escritor. Además hoy en día, gracias a las salas online, cualquiera puede aprender las reglas desde el salón de su casa. Por lo que ya no tienes excusa para practicar este divertido juego y más ahora, que puedes hacerlo con esta baraja literaria compuesta por 52 escritores diferentes, uno para cada naipe de la baraja, entre lo que están Sallinger, Rimbaud o Cortázar.

Otro juego que te ayudará a desarrollar la parte lógica del cerebro descansando la creativa es el  scrabble de toda la vida. Para jugarlo, es necesario poner en funcionamiento la parte matemática de la lengua para buscar la mejor combinación de las letras al construir una palabra.

Frigopoesía es una versión de palabras puestas en imanes para la nevera, que puedes manipular mientras te comes una manzana. De esta forma, sin ningún tipo de presión, podrás combinar por puro divertimento las palabras de tu frigorífico mientras engulles algo sabroso que te distraiga de tu bloqueo; nunca se sabe lo que puede aparecer mientras saboreas unos trozos de piña.

2. Organízate mejor

Si quizá ya llevas un rato distraído y la musa sigue sin aparecer, quizá es que debes cambiar tu método de creación y ser un poco más estructurado. Atrás quedó en la época de la bohème en la que el escritor era un ser despreocupado y desordenado;  puede resultar atractivo pero, para algunos, poco práctico.

Así que te recomendamos dos productos que van a ayudar a que tu cabeza no esté nunca vacía de ideas.

El primero es este kit para escritores frustrados o bloqueados (así se llama) ideado por la diseñadora gráfica Elizabeth Dilk.

kit-to-thwart-writers-blockEste original kit de supervivencia está compuesto por unos lápices que ya están mordidos para que no te dé reparo continuar haciéndolo y así, combatir la ansiedad; unas servilletas con anotaciones para que te inspires en ellas; un bloc de notas para vaciar tu cabeza de viejas ideas y comenzar a crear nuevas; y un dado en cuyas caras hay diferentes tipos de actividades que te pueden ayudar a inspirarte.

Pero a veces el problema no es la falta de inspiración sino el encontrarla en los momentos menos oportunos, cuando no tenemos nada a mano para anotarlo o, lo anotamos en el primer sitio con el que tropezamos para después pasarnos horas buscándolo. Pero si la musa te visita en la ducha, atención a este bloc de notas impermeable llamado Aqua Notes que es el summun de la practicidad para todo escritor que se tercie;  y es que está comprobado que las situaciones monótonas o relajantes son las más propicias para que la inspiración aparezca.

AquaNotes

 3. Contacta con otros escritores

La solitud del escritor te puede hacer entrar en bucle y no saber para donde tirar. Así que en momentos de verdadero bloqueo quizá te ayude compartir tus experiencias con otros de tu profesión en una red social para escritores, donde compartir vínculos, discutir, hacer amistades o estar informados.

escritor_agobiadoPor otro lado quizá te ayude a inspirarte si participas en una creación colaborativa. Existen plataformas en las que los autores noveles pueden compartir ideas o seguir con el desarrollo de la creación empezada por otro. Falsaria promueve la creación comunal, una forma colectiva de salir del bloqueo y conseguir una creación desarrollada por la inspiración de muchos.

 

4. Date un homenaje

Pero si a pesar de todos estos consejos la musa parece haberse ido de vacaciones estivales no te culpes, solo necesitas ser comprensivo y entender que volverá por sí misma y que nunca hay que obligarla. Así que tranquilo, respira y entra en esta página web con productos expresamente para escritores y date un homenaje yéndote de compras.

Escribir para la red, un decálogo de Ramón Salaverría y un ebook gratuito

Escribir para la red, un decálogo de Ramón Salaverría y un ebook gratuito


escribir para la redRamón Salaverría es uno de los cuarenta periodistas, editores web y profesores universitarios, que han aportado sus ideas y su conocimiento en el libro Escribir para la red. Reflexiones sobre la nueva (y vieja) escritura informativa ‘online‘. El trabajo ha sido coordinado por los profesores de la Universitat Autònoma de Barcelona José Manuel Pérez Tornero y Santiago Tejedor.

Si os pasáis por su blog podréis acceder a un vínculo para la descarga gratuita de dicho libro, en formato PDF. Y conocer una pequeña pincelada de su aporte: el decálogo con el que cada uno de los 40 colaboradores terminaba su capítulo.

Las digresiones pertinentes, por Isabel Cañelles

Las digresiones pertinentes, por Isabel Cañelles


100-recetas-exprés-para-mejorar-nuestros-relatos

En una narración se pueden usar digresiones o reflexiones o conceptos abstractos para reforzar la trama siempre que dicha trama no se haga explícita.

Es fácil distinguir ambos usos, porque la trama explícita no es susceptible de interpretación (es como una losa, algo lapidario, es así porque lo proclama el narrador, por no decir que asoma ahí descaradamente la mano del autor). Sin embargo, las digresiones o reflexiones pertinentes son susceptibles de interpretación como cualquier otra parte del relato. Con la trama explícita o literal no nos queda nada que interpretar, ningún soplo de vida debajo de las palabras, y entonces es cuando se convierten en un supositorio que el autor trata de encajar al lector. Las cosas eran así y no podían ser de otro modo. Pues entonces, apaga y vámonos. ¿Para qué, entonces, enredarnos con diálogos y acciones? Es como si de pronto propusieras al lector un nuevo código que se contradice con todos tus esfuerzos por mostrar. La experiencia se fue al carajo, y las palabras vuelven a ser nada más que palabras, algo muerto, cortan el sueño de la ficción, chafan el placer del lector, y luego le resultará arduo volver a interesarse por la acción en sí.

Habéis leído parte de un artículo que tenéis completo en el blog de Isabel Cañelles

El texto, además, pertenece al libro de Isabel 100 recetas exprés para mejorar nuestros relatos

Más textos de Isabel Cañelles: Decálogo puñetero para la revisión de una novela

El infierno está plagado de adverbios, por Desequilibros

El infierno está plagado de adverbios, por Desequilibros

“Los adverbios (terminados en -mente) son como el diente de león. Uno en el césped tiene gracia, queda bonito, pero, como no lo arranques, al día siguiente encontrarás cinco, al otro cincuenta… y a partir de ahí, amigos míos, tendréis el césped «completamente», «avasalladoramente» cubierto de diente de león. Entonces los veréis como lo que son: malas hierbas, pero entonces, ¡ay!, entonces será demasiado tarde”

Así empieza el artículo de Rafael Ballesteros en su blog Desequilibros. Un texto largo e intyeresante en el que nos habla, por ejemplo, de la lucha que contra estos adverbios mantiene el celebérrimo Stephen King estoicamente…, ejem.

Tres errores al escribir que te delatan como novato, por Alejandro Quintana


Los 5 mitos sobre escritores, de Darynda Jones

Los 5 mitos sobre escritores, de Darynda Jones


Darynda Jones es una escritora superventas estadounidense. La traducción de “los 5 mitos” corre por cuenta de Lucía Solaz Frasquet, como parte de un artículo mucho más largo, Cómo escribir (y otros no-consejos), que os recomiendo leer.

  1. Para los buenos escritores, escribir es fácil. Se trata de lo opuesto. La escritura no se vuelve más fácil con el tiempo o el talento. Si te resulta fácil escribir, probablemente todavía estás aprendiendo el oficio, no has perfeccionado tu estilo o encontrado tu voz. Aún no has aprendido a analizar tu escritura con ojo crítico.

  2. Los escritores de verdad nacen sabiendo cómo escribir bien. Es algo natural para ellos. No. La escritura es un arte que se aprende. La buena escritura viene de la práctica. Necesitas practicar cada día. La escritura no es un capricho, es un hábito: adquiérelo. Escribe todos los días.

  3. Los personajes controlan la historia. Sólo escribo lo que me dicen. Hace que todo parezca mágico y sin esfuerzo, pero toda escritura supone un esfuerzo. Se puede tener un buen día en el que las palabras fluyen, pero incluso esas palabras hay que editarlas. Probablemente más de una vez.

  4. Los escritores de verdad escriben cuando les habla su musa. Los escritores de verdad escriben. Punto y final. La musa no viene a visitarte todos los días y no se puede entrar en el hábito de esperar a “estar de humor” para escribir. Los buenos escritores escriben todos los días aunque no estén de humor y luchan a través de la fatiga, el estrés y la duda.

  5. Escribirías un libro si tuvieras una muy buena idea. Si esperas a que la idea perfecta te golpee, vas a tener que esperar mucho tiempo. Las ideas están en todas partes. Lo que haces con esa idea es lo que importa.