10 bloggers, un libro, y la librería que quieras imaginar

10 bloggers, un libro, y la librería que quieras imaginar

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Diez autores y once relatos rinden un espléndido homenaje a librerías, libreros, libros y lectores. Policíacas, misteriosas, románticas, fantásticas, realistas… historias extraordinarias con el protagonismo indiscutible de una librería siempre única, como la imaginación de quien la describe y la habita, de quien la dota de personajes y llena sus estantes de libros raros y maravillosos para que el lector se pasee por entre sus prometedores estantes. Por estas páginas transitan encantadoras investigadoras, clásicos que cobran vida, libreros excéntricos, herencias librescas, detectives suspicaces, acertijos de siglos pasados, palabras mágicas que conjuran hechizos olvidados, James Joyce, Hemingway, una dragona y hasta el mismísimo señor de las tinieblas. Entra, lector, ponte cómodo y respira sin prisas el aroma de la literatura bajo el tenue polvo de sus estantes. Traspasa el umbral de estas librerías, eres más que bienvenido.

Mis nueve compañeros han escrito fantásticos posts de presentación de este libro, que podéis encontrar en sus blogs, clicando, al final, en el nombre de cada uno de ellos, así que yo básicamente lo único que quiero hacer es mostrar agradecimiento. Y estoy pensando especialmente en Mónica Gutiérrez Artero, para mí mónica-serendipia, por el nombre de su blog, ya que me “ha obligado” a escribir un cuento, a volver a retomar la senda que tenía casi aparcada con la única excepción de los microrrelatos que subo a este blog.

Ella es el alma mater de este libro, la que ha ido contactando con todos los demás, (creo que fue en julio), y explicándonos lo que tenía en mente, yo creo que muy claro, desde el principio: juntar un grupo de bloggers, proponernos un tema, las librerías, pero sin ninguna clase de cortapisa en cuanto al género del relato.

Como he dicho ya varias veces, el nexo de unión entre nosotros es que todos estamos en la blogosfera, que Mónica nos conoce por una u otra razón, y que algo de lo que haya leído de cada uno de nosotros le ha llamado la atención. El resultado de esta pequeña aventura de momento se puede adquirir en Amazon en formato digital, aunque una de las compañeras está trabajando ya para que pronto se pueda comprar también en papel.

Espero que con el tiempo podamos ofrecerlo en formato ePub a través de alguna otra plataforma de venta.

Y esto es todo. Estos son los blogs de los compañeros:

Belén Barroso,

Ana Bolox,

Alejandro Gamero,

Rebeca C. Garin,

Ana González Duque,

Mónica Gutiérrez Artero,

Aránzazu Mantilla,

Desirée Ruiz Pérez y

JAP Vidal.

Y se me olvidaba: el prólogo es de Mientrasleo

El ebook está acabado, las librerías tradicionales cierran, ¡hala, todos para casa!

El ebook está acabado, las librerías tradicionales cierran, ¡hala, todos para casa!

Desconozco si lo que voy a comentar es algo propio de la cultura hispana, o si pasa en cualquier país del mundo, pero es algo que yo no acabo de entender. Por desgracia, para los que estamos interesados en “el asunto este de los libros”, cada vez que abrimos el navegador nos encontramos con alguna mala noticia relativa a nuestro sector: si no son las ventas de libros electrónicos que se estancan, es esa librería mítica de toda la vida que acaba de echar el cierre.

La parte que yo no entiendo es que, si todo el mundo se dedica a lo mismo, a crear obras literarias y hacérselas llegar a la gente, por qué tengo la impresión de que unos actores esgrimen este tipo de noticias contra otros. Algunos de los que dicen amar el libro en papel al parecer se alegran si el libro electrónico no avanza con brío, y los “guruses” del cambio de paradigma parecen esperar agazapados a que cierre algún templo de la venta de libros en papel.

A mí esto me da cierta pena, porque a mí por encima de todo lo que me apasiona es leer, (y de forma secundaria escribir, y arrimar el hombro para que las editoriales vendan). Algunos adoramos los libros en papel con los que hemos crecido, y a la vez sabemos ver las ventajas que en algunos ámbitos tiene el ebook.

He hablado de sensaciones. Pero también podemos hablar de datos que por si solos, fuera de contexto o incompletos, no valen nada. A veces, cuando se habla del estancamiento en las ventas de ebooks, ni siquiera dejan claro si hablan de contenidos, o de dispositivos. Si hablamos de los lectores de tinta electrónica, lo extraño sería que un dispositivo que, bien cuidado, tiene una vida útil muy larga, cuyo comprador potencial es un gran-lector, y que no puede competir de tú a tú con dispositivos multimedia, siguiera aumentando sus ventas de forma exponencial.

Y si hablamos de contenidos, de su venta, sí que tenemos un problema, está claro, pero el listado de sus causas se me antoja largo, variado, y complejo. Aunque yo haría dos incisos: decir que se editan menos libros electrónicos, y fijarse únicamente en el dato del ISBN, empieza a ser peligrosamente inexacto, ya que gran parte de la autopublicación prescinde de esta herramienta. El segundo inciso es que podemos hablar de poca venta de contenidos, pero el que diga que el libro electrónico está acabado, que monte en el metro y mire a su alrededor.

La otra cara de la moneda. El libro en papel, estoy convencido, tiene por delante una vida muy larga. Las librerías deberían ser una apuesta de cualquier amante de la lectura, y precisamente hay gente que publica en digital, pero no está dando la espalda a las librerías, todo lo contrario. Algunos se apresuraron a decir que el libro de toda la vida iba a pasar a la historia, cuando la realidad es que, en su sencillez, es un objeto maravilloso, que nos acompañará mucho tiempo aún.

Algunos pensamos, aunque me empieza a preocupar que seamos pocos, que lo que hay que hacer es publicar buenos libros, y después hacérselos llegar a cada lector en el formato que demande, ya sea papel o digital. Y que probablemente cada historia acabe funcionando mejor en un soporte u otro, y que algunas de ellas darán el salto al audiolibro, a una aplicación enriquecida con otros contenidos, o a una nueva edición en papel más cuidada. ¿Por qué nos gusta poner puertas al campo? Y lo que es peor, ¿por qué a veces me da la impresión de que nos alegramos si alguien se cae y no se puede levantar?

Conflicto Amazon-Hachette, los escritores norteamericanos se mojan

Conflicto Amazon-Hachette, los escritores norteamericanos se mojan

Este post fue publicado originalmente en Librista, guía y comparativa de e-readers, bajo el mismo título, el día 16 de julio de 2014. Ha sido el último de una fructífera colaboración. ¡Muchas gracias amigos de Librista y buena suerte!

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Estos días se está hablando mucho de varios temas. Por un lado de la batalla entre Amazon y Hachette, contienda que tiene lugar esencialmente en Estados Unidos y en Inglaterra. Y por otro lado, y esto nos atañe más de cerca, de los demoledores datos que han hecho públicos estos días, informe mediante, desde la Federación de Gremios de Editores de España.

Quería recomendar un artículo de Aharon Quincoces en el que, en cierto modo, liga ambos asuntos, para sacar una conclusión: no solo el sector parece estar herido de muerte, sino que es complicado vislumbrar una solución, ya que cada actor, escritores, editores, escritores o librería, entre otros, se limitan a hacer la guerra por su cuenta, a intentar salvar sus propios muebles.

Dicho esto, lo primero que voy a reconocer es que yo no me siento preparado ni para hacer un sesudo análisis sobre la situación del sector editorial español, ni mucho menos para proponer soluciones a lo que algunos dicen que es un retroceso de poco menos que 20 años en muchos sentidos. Pero si le quería dedicar un par de líneas al otro tema, a resaltar lo que digo en el titular, que los escritores anglosajones, y los norteamericanos en particular, se mojan.

Mini preámbulo en primer lugar: recuerdo lo que siempre digo, que hay muchas cosas de Amazon que me gustan, en especial referidas a su trato con el cliente, pero quecorremos un grave riesgo si dejamos que ellos empiecen a marcar las reglas de juego. Algo que pretenden hacer, por ejemplo, imponiendo los criterios de reparto de los beneficios de cada libro, una situación a la que estamos llegando no sólo por culpa del gigante americano, sino por inacción de mucha gente.

Dicho esto, recomiendo la lectura de este artículo en el diario El País, en el que nos cuentan lo que han dicho escritores norteamericanos y británicos,entre ellos nombres de peso como Paul Auster, Stephen King o Douglas Preston.

Se han mojado, en primer lugar, no aceptando lo que, llamémoslo como queráis, pero a mi me parece un soborno por parte de Amazon, o eufemísticamente hablando un intento de llevarse a los autores a su lado, ofreciéndoles el 100% del dinero obtenido por la venta de todos y cada uno de los ebooks, mientras dure el conflicto. Pero también le han dicho a los editores tradicionales lo que consideraban que tenían que decirles sobre el reparto de los beneficios de los ebooks hasta ahora, a su juicio injusto.

Me quedo, por último, con una de las reflexiones de los autores anglosajones con la que estoy muy de acuerdo: Creemos que el ecosistema del libro tiene que ser tan diverso como sea posible, y albergar a grandes editores, pequeños editores, Amazon, Apple, Barnes & Noble y a librerías independientes, e-books y libros.

Romance Festival 2014, ¿serán así las ferias literarias del futuro?

Romance Festival 2014, ¿serán así las ferias literarias del futuro?

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romance_festival_2014-300x256Gracias a un artículo de Alfredo Álamo en Lecturalia, me entero de que el grupo editorial Harper Collins ha organizado un festival literario que va a transcurrir íntegramente en Internet. Inmediatamente ha sucitado mi curiosidad y he buscado más información sobre el evento. Recuerdo hace unos años una idea similar puesta en marcha por el portal de autopublicación Bubok que, aunque pusieron todo su empeño en ello, no me llegó a convencer. Crearon un entorno virtual con sus correspondientes stands que resultaba sumamente frío, y lo dice alguien que pasa gran parte de su tiempo en esta red de redes.

Ahora bien, los tiempos han cambiado, Internet se ha vuelto mucho más social gracias a herramientas como Facebook y Twitter, y además contamos con nuevos mimbres para hacer este cesto, como los hangouts de Google.

Podéis leer el artículo completo en el blog de Librista, comparador de readers, con el que colaboro.