Era una lectura pendiente: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick. Por si a alguien no “le suena” añadiré que es el libro en el que se basa la magnífica película Blade Runner.

No me he sentido defraudado en absoluto, y no voy a hacer una crítica del libro porque ya hay opiniones a patadas en Internet sobre sus más o menos 250 páginas. Únicamente quería comentar un pequeño detalle en el que no he podido evitar fijarme, un reflejo de que ya han tenido lugar acontecimientos que pueden hacer que un libro de ciencia-ficción publicado en 1968, ya contenga, no lo voy a llamar errores, desviaciones sobre la realidad presente y futura; el autor usa el término soviético. Es obvio, (y lógico) que hubo posibilidades históricas que el autor no podía intuir, que tal vez creyó inamovibles.

Todavía es posible que veamos pasear sobre la faz de la tierra androides, o ancianos sacando a pastar sus ovejas eléctricas. También podremos llegar a tener en nuestras casas órganos de ánimos o cajas de empatía, pero el muro de Berlín habrá que buscarlo en los libros de historia.